Cirugía de Vías Lagrimales
La obstrucción de la vía lagrimal por fin tiene un tratamiento indoloro, con un 94% de éxito, gracias a la aparición del DACRIOLÁSER.
Las obstrucción de la vía lagrimal, comúnmente conocida como RIJA, constituye la patología con mayor incidencia en personas con más de 50 años; pudiendo afectar hasta al 40% de la población.
El conducto lagrimal es el sistema excretor de la lágrima. Cuando éste se obstruye se produce un acúmulo de lágrima en el párpado inferior que llega a caer por la mejilla. A parte de las molestias que provoca, si no se trata a tiempo puede generar infecciones.
Hasta hace un par de años, este tipo de intervenciones eran muy traumáticas y dolorosas.
Con la técnica actual, DACRIOLÁSER, hemos eliminado todas las molestias postoperatorias, así como la inflamación secundaria y la necesidad de anestesia general, obteniendo unos resultados espectaculares. Esta técnica quirúrgica, tan poco extendida hasta el momento ya está a su disposición en Realvisión.
Las cirugías se realizan con anestesia local en forma de colirios y duran unos 15 minutos. Se emplea una sonda, que se introduce por el conducto lagrimal obstruido y que sirve de guía para una fibra óptica con la que se realiza un pequeñísimo orificio en el tabique nasal. A través de él, se desliza una prótesis que será el nuevo conducto excretor de lágrima.